Esta tarde salí a comer un poco alejado del trabajo, así que en lugar de realizar la habitual caminata me fui en la nave a “echar la papa”. La comida transcurrió tranquila y normal, ningún sobresalto hasta el momento en el que me estacioné a media cuadra de la oficina.
No me vi muy hábil, digamos, en un tramo considerable erré mi maniobra y le di un tallón al coche de enfrente. Lo normal, lo usual, lo que TODO MUNDO hubiera hecho era que tomara mis cosas, dijera “ni pedo” y me fuera a trabajar sin sentir la mínima culpa. En lugar de eso dejé un papel con mi nombre, teléfono y un mensaje en el que asumía la culpa por el rayón de la facia del coche (en la para punta derecha, unos cinco centímetros redondos de pintura levantada).
No se ustedes pero yo hubiera agradecido el gesto muchísimo, y la verdad lo que yo esperaba era una actitud tan buena vibra como pienso que fue la mia. En contra de eso (y en resumidas cuentas) lo que recibí fue una llamada de amenazo y al dar la cara con el cuatito, me quiso amedrentar con un rosario de títulos fiscales que precedían y sucedían su nombre… cuales eran, cómo se llamaba… quién sabe, pero lo bauticé como Don Pippoe de la Verga (sí es de esos que levantan el meñique, se respingan la nariz y muerden su pipa… en la colonia Oblatos).
No puedo creer, de verdad que me cuesta trabajo creer, que los mexicanos seamos así. Le ponemos el pie a los que tratan de ayudarnos, que cuando alguien muestra algo de humildad, algo de disposición, algo de puta honestidad, lleguen tercermundistas como este Gutierritos y quieran aprovecharse de eso, que sean tan pinches arribistas que ni un poco de buena onda puedas tomar de ellos, mientras que ellos buscan chingarte a toda costa.
Que triste, que pobre y qué pinche feo que México esté sumido en esa mediocridad, en la que la gente no puede hacer algo bien por que seguro la joderán, en la que los yupis vienen al país a decir “es que fuera de aquí es otra cultura weeeeeeeeeeeeei”… pero nadie, NADIE hace un carajo para siquiera acercarnos a eso.
HAY QUE SER OJETE, HAY QUE SER FRIO, HA QUE SE DESALMADO… BE THE ALFA MALE!
Por eso nacemos los hermitaños… nunca jamás entrará un Gutierritos al Abisal, que ellos se queden entre toda la bola de muertos… y ojalá que a usedes no los hagan sufrir.
Saludos banda, aquí les dejo un texto de Neruda que me recordó a esta situación.
Atte.
Cachalote
ACTUAIZACIÓN:
Acabo de hablar con Don Pipope... me dice: "Oye, estoy con mi esposa aquí en la agencia cotizando, el golpe va a salir en 1,200 pechereques, pero me pareció muy buena onda tu honestidad (entre todo eso metía un infinidad de "sí" que molesta muletilla por cierto) y como ese detalle se me mató pues quiero preguntarte si tienes la lana o tú dime, con cuánto me puedes apoyar". Dije, mira se va reivindicando, entonces le dije que tenía que hechar n´mero y tal... y a mitad de eso me interrumpe... NO dime cuánto... ok te doy 500 para no sentirlo tan pesado, y aún así se me hace caro... me contesta "no la friegues" JAJAJAJA... terminé diciéndole que yo no estaba regateando, que si eso valía eso le pagaba y que si no estaba dispuesto a aceptar opciones que no las ofrecera... jajaja y se ofendió, jajaja chale con el compa.
En fin ya vomité graicas por leer.
Ahora sí, el texto.
¿QUIÉN MUERE?
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.


4 comments:
Zas! Me gustó mucho el texto que pusiste de Neruda, no lo conocía.
Y respecto a Don Pipote de la Verga, pues qué mala onda, es un pobre diablo que necesita revestirse de títulos para cubrir su pobreza de espíritu...
Si bien es cierto mi estimado batiri, que no es posible que una bóñiga haga que desvíes tu camino ni te haga renunciar a tus ideales.
Ahora sí que recordando lo que decía Manuel J. Clouthier podemos decir en una situación así: "Con ellos, sin ellos o a pesar de ellos".
Un abrazo, y ya sábanas que si necesitas algo tan sólo llámame.
el morlé
Definitivamente nunca serás un comunicólo prominente, nunca brillarás en sociedad...
Jajajajaja.
Chales con el teléfono descompuesto, creo que trabajar en tu manera de manejar las relaciones públicas no te caería nada mal.
Saludos.
otra vez el morlé
órale con la banda, así suele ser, de ogete... yo ando en eso de las denuncias, por robo, en un soriana... digo, se las paso al costo, no nos dejaron entrar con bulto y dejamos la mochila y nos sacaron una lap... pinche gente...
que tipo tan pinche...en fin,
puta honestidad,
yo creo que marcaste una diferencia y ese tipo no va a poder decir que no se ha topado con alguien decente.
nos leemos.
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