Ya no me gusta el shuffle

Monday, August 04, 2008


Todavía en la universidad (osea no hace taaaaaaanto tiempo) estaba cool tener un discman, la invasión del ipod apenas hacía su tímida aparición en videos musicales y se veía distante el día en el que cada uno de nosotros tendría uno. Lo que no sabíamos era que esa invasión sería inminente y absoluta.

El ipod no sólo cambió la forma de transportar archivos y mostrarlos, también revolucionó la forma en la que compramos, intercambiamos y escuchamos (esta es la parte más ruda) nuestra música.

No me voy a clavar en todas las implicaciones de mercadeo, filosofía o estética… sólo me centraré en el rollo del discurso musical, y es que llevo como tres días pensando en esto. Antes, en los bellos tiempos del casette y el disco, escuchábamos rolas de forma lineal, es decir, cuando un artista realizaba la producción del disco, tenía que pensar en una rola que vendiera su propuesta, pero también tenía que pensar en que su disco tuviera un discurso musical. Esto es que contara una historia, que los tracks uno tras otro fueran digeribles, que no fueran cambios demasiado duros, o si lo eran, justificarlos.

Claro está uno finalmente terminaba poniendo solo la rola que le gustaba, pero también es cierto que era más sencillo escuchar un disco completo ( y en lo personal, pienso que más bonito).

Con la llegada del mp3 y posteriormente el ipod, aprendimos que no era necesario comprar un disco para escuchar las rolas que nos gustaban, que podíamos hacer listas con nuestra propia selección para así tener más control de lo que nos gusta… y junto con eso llego el “shuffle” (reproducción aleatoria) que nos daba variedad en nuestra selección, para que jamás sintiéramos repetitivas nuestras listas.

La practicidad venció a la propuesta una vez más, y ahora escuchamos mezclas duras sin propuesta aparente. Sólo nos damos ligeras ideas de lo que tienen por decirnos las agrupaciones por que difícilmente llegamos a la médula de estas.

Yo por mi parte esta semana estuve escuchando discos enteros, tratando de entender ese grito que cada grupo intenta poner en sus “acetatos”… denles una chanse, quizá descubran algo nuevo de sus músicos favoritos…. Díganle no al shuffle un ratito!

Bueno eso es todo, saludos a todos!

atte:
Cachalote

PD: A ver si no soy el único… alguna vez se dieron cuenta de que los secillos de los grupos siempre estaban en el track 05 o el 07… que el track 08 es la propuesta más fuerte del grupo… que entre los tracks finales el 12 siempre es el mejor?... Revisen, revisen jajajajja

2 comments:

.karen. said...

Comparto tu opinión en el punto de que ya no escuchamos discos completos, ya no entendemos a profundidad y es más difícil conocer las propuestas... perdió magia la onda de escuchar tooodo un disco durante un mes o un par para juntar dinero y comprar el siguiente... hoy tenemos discografías completas en menos de 5 horas.

Sin embargo, amo el shuffle!!! es magia jajaja lee el pensamiento y el humor del momento... es casi del diablo jajaja haz la prueba...

saludos!

Anonymous said...

No había caído en cuenta pero yo nunca uso el shuffle. De hecho ni siquiera tengo listas de reproducción con temas 'selectos'.

Y sí, generalmente escucho los discos completos, especialmente en el trabajo donde no tengo mucha oportunidad de hacer mezclas duras.

En fin, será la costumbre, pero estoy totalmente de acuerdo contigo.

Un abrazo





morlé, el bisabuelo gruñón.