La noche llega inevitablemente, mostrándonos que nuestra existencia está tan llena de ciclos como los días que vivamos. Quien se niegue a creer que somos seres cíclicos no ha prestado mucha atención a su entorno.Con la noche vienen implícitas infinidad de cosas: Luces tenues iluminando el camino, amantes que escapan de esas mismas luces, secretos, distinta fauna humana, la posibilidad de ver tu nombre con focos de neón en una marquesina, la sugerencia de tomar una foto barrida en medio del tráfico, dormir. Cada cual podría hacer una lista interminable de posibilidades nocturnas.
A mí por mi parte me gusta regresar a casa cuando ya es más tarde, cuando ya todos los que salieron de trabajar regresaron a sus casas; ya sea para jugar con sus hijos, acostarlos temprano y hacerle el amor a su pareja, o para sólo llegar al lugar que llaman hogar, ignorar a toda la gente y estirar los pies mientras escapan de su realidad viendo TV.
Me gusta circular por la carretera cuando ya el grosso de la población está de regreso en sus nichos. Es en ese momento, cuando el camino está casi desierto, que las ideas encuentran flujo por mi mente. Puedo poner el ipod y seleccionar un buen tema (digamos, no surprises, pero la versión de Easy All Stars) y olvidarme de que a la mejor no soy tan pleno en el trabajo, olvidarme de que ese camino que me lleva a casa escribe muerte a diario, olvidarme de que a veces me siento en un terrible exilio voluntario del amor, olvidarme de que he tenido tiempos mejores… y es que entre más olvido esas cosas, más me acuerdo de todas las cosas que aún tengo por hacer, y mis lucubraciones se tornan más positivas y productivas.
Es de noche y recorro en bicicleta la brecha, los perros ya no desean morder las llanatas de mi naranja compañera, están encerrados en sus patios teniendo romance auyado con la luna. La poca luz del rancho me deja ver a Orión en plenitud total... Orión, toña, Nui, Geromín, avena, mi cama… hora de pensar con el subconsciente.
¿Y tú, qué haces cuando tus ojos capturan sólo reflejos de luz en la oscuridad?
Saludos banda
Atte:
Cachalote

2 comments:
Wow!
Si hay días en que también cuento los voids en mi vida, pero hay otros (los más) que soy felíz con lo que SI hay y que si tengo... A mi tambien me gusta manejar cuando la carretera está sola...
Que buena rola, sin duda...
Abrazos, muchos!
Siempre puedes esperar a q la carretera estè sola y darte el pequeño lujo de pensar y disfrutar.....otras personas como yo, pensamos en ir o estar al lado del camino...literalmente! fumando el humo mientras todo pasa y tener q verselas con la resaca ;)
cacho! de los mejores que he leido!!! besos
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