Mi último escrito de la década

Wednesday, December 30, 2009

Los años caen como plomo en la espalda cuando comienzas a contar los sucesos de tu vida con dos dígitos de distancia. Los 2000 están por llegar a su fin y haciendo un rápido repaso doy gracias por la bendición que significa coincidir con esta transición histórica.

Justo en estos diez años dejé de ser un niño para dar paso a un hombre... cambió mi vida así como el mundo entero.

Conocí a la muerte de frente y de las peores formas; tuve que aprender a caminar solo por el mundo (aunque la soledad ocurriera únicamente en mi cabeza), pero eso me llevó a apreciar los pequeños momentos de felicidad que trae una tarde aburrida con la gente que quieres…aprendí a amar a mi familia.

Me enamoré perdidamente, dejé de creer en la amistad, busqué mi yo interior y lo encontré. Caminé por todos lados buscando respuestas, cambié todos mis hábitos, llené mi ser de mí mismo y realicé algo que nadie creería posible. Tuve mucho miedo incontables veces pero conseguí dominar mis temores… aprendí el valor de creer en uno mismo.

He tenido cuanto he buscado y me he tomado el lujo de dejarlo todo atrás más de una vez. Ahora a punto de recibir una nueva época, cierro los ojos y creo que podría dejarlo todo cada vez  que lo proponga, por que siempre están conmigo el amor sincero de muchas personas, la fe de mis padres, la fe en un ser supremo y la fe en mi confianza... mientras tenga eso creo que nada podría hacerme falta.

Esta década me dejó grandes enseñanzas, pero quizá la más importante es lo que comienzo a entender últimamente… aprendo a soñar con el futuro sin miedo.

Un brindis por diez años más de aprendizaje… que cada día deje en nosotros un mejor ser.

 

Feliz 2010!


Cuando pienso en ti por la mañana

Sunday, December 27, 2009

Me da por acordarme de una dulce sopresa con jazz junto a la playa, me da por cantar la ciudad de la furia recordandome entre tus piernas, me da por nombrarte a oscuras y en silencio, por  memorizar tus puntos estratégicos, por tocar en la guitarra tu melodía, por buscar tu rostro entre la gente, por pensarte a mitad de la nada, por hacerte el amor en la montaña, por llevarte a una playa y sólo mirarte…

Pero sobre todo, cuando te pienso en la mañana, me da por tenerte aquí a mi lado.

Atte:

Cachalote