DESDE MI SILLA

Saturday, March 06, 2010

Sentado en la sala de espera B1 podía enumerar de diez en diez las cosas que me pasan por la mente. Esta ha sido la semana de los corajes, dando en mi vida constancia del dicho “llueve sobre mojado”. 

Podría comenzar platicándoles sobre mi último desliz amoroso, o de cómo los gerentes nuevos de mercadotecnia se han encargado de hincharme las bolas hasta hacerlas reventar. O hablemos mejor del ineficiente servicio a cliente de volaris, que me hizo llamar 8 veces, llorar sangre y pasarme una maestría de “chile con el culo” antes de recibir una respuesta atenta a mis problemas…bueno,  sólo por hablar de las highlights.

Creo que vendría mejor dejar atrás la monserga cotidiana, la insoportable levedad del día a día, mejor hablemos de algo que asalta mi mente de manera más  trivial e inmediata. ¿Por qué las personas no podemos respetar las órdenes en una fila?

 Todo es paz y tranquilidad en la sala hasta que una voz linda, amable y femenina avisa en un alta voz…. “a los pasajeros que hallan impreso su pase de abordar por internet, les rogamos comenzar el abordaje con una fila en el centro, el resto de los pasajeros esperen en sus asientos”… una orden clara y sencilla de seguir como …. “no alimentes a los gremlins después de media noche”…  pero los resultados después de ambas son más o menos los mismos.

 De golpe un mar de gente se empuja, grita, estorba y estresa frente a la pobre señorita, casi en el momento, de entre los papeles del mostrador, otra tiene que abandonar sea lo que sea que estaba haciendo para intervenir en la situación… “señor podría mostrarme su pase de abordar?, no señor usted tiene que esperar”… y así con el que sigue, el que sigue y el que sigue. De pronto se vuelve una necesidad, para que los que sí imprimieron su pase puedan subir en orden, una nueva fila de gente que se paro antes de tiempo. Ahora no sólo estorban a la primera fila, sino a la gente de otro vuelo.

 El tiempo de espera que generó el primer y único fallido intento de agilizar las cosas me ha dado tiempo de pensar en este post e incluso de escribirlo casi en su totalidad. ¿Es tan difícil no querer ser el primero en cualquier cosa?

 He esperado pacientemente en mi asiento, ahora el pasillo está vacío, las señoritas de la entrada ya más relajadas se acomodan el tocado y el maquillaje, guardaré mi laptop, tomaré mi pase de abordar y caminaré seguro, tranquilo, con pasos largos y firmes hasta la puerta del avión, imaginaré que voy a mi jet privado, como el crack que me gusta hacerme creer que soy, ja!

 Aveces es necesario dejar que todo el caos se genere a tu alrededor, dejarlo estar ahí, que te pulule y te inunde la intimidad, pero dejarlo ahí, al lado tuyo,  mirarlo, contemplarlo desde afuera y dejarlo pasar de largo. Justo después de todo, la calma necesaria llegará a ti y mostrará una claridad de mente como un pasillo largo y vacío.

 Es tiempo de esperar banda, saludos!

 

Atte:

Cachalote

4 comments:

Jorge Otaqui said...

Marin, twitteas con este blog o algo aso?

Morley Crue said...

"Todo llega para el hombre que sabe esperar"

Por ahí la leí... aunque no recuerdo dónde.

Un abrazo Batiri!

z said...

Recuerdo mis viajes por EasyJet, en esa aerolínea los asientos no son numerados, simplemente es el que ganes. Además que para llegar al avión siempre tienes que caminar por la pista. Y pos toda la gente bien formada caminando hacia la puerta delantera del avión, hasta que alguien dice "Look, they just opened the backdoor" y toda la gente empieza a correr por las pistas del aeropuerto pa agandallar lugar, jejeje.

Cachalote said...

JAJAJAJAJAJA pinche raza... en todos lados se cuecen habas