He bebido cerveza. Más y más cerveza… y me he cogido a cuanta chica bella que ha comprado la pose. También procuro dormir hasta tarde y sobre todo, mantenerme indiferente ante los nuevos talentos. Pero puta madre Charles, ¡nunca estuve más lejos de ser un gran escritor!
Algo falló mi viejo amigo, por que la neta es que no tengo el valor que tú encontraste en el fondo de las botellas de whiskey. Heme aquí, como los viejos perros, en un cuarto minúsculo que no le da concilio al sueño (no se si por la falta de ventilación o el calor acumulado del día), solo, solo, solísimo, mirando al techo, arto de esto y pensando a dónde carajos nos fuimos todos para ya no buscarnos (me refiero a las truncas promesas de amistad, a las amantes furtivas, a los sueños a medias y a la lista incontable de “what if’s").
No estaba en los cálculos la nostalgia, no estaba en el plan mirar hacia atrás, no estaba en mi película esta escena:
Interior noche, cuarto pequeño.
Dos huacales son el closeth y no hay luz alguna, la pantalla de una laptop ilumina el rincón del cuarto donde convergen dos paredes, un colchón viejo y un gordo que no logra dormir pensando en las cosas que se le escaparon de las manos.
Te creí demasiado bucko y cometí el error de no tomar en serio la advertencia de tu epitafio.
Supongo que ya es demasiado tarde... más me vale ponerme a escribir, o quizá a beber. Lo que me lleve primero hasta el alba.


3 comments:
Había olvidado que me gusta lo que escribes... saluditos.
Bastante Genial !! cuanta razon tienes :) me identifike con algunas cosillas je
salu2
Gracias carnal, chido que pasas a leer de vez en vez!
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